Si exagerásemos nuestras alegrías, como hacemos con nuestras penas, nuestros problemas perderían importancia.
(1844-1924) Escritor francés.
Si exagerásemos nuestras alegrías, como hacemos con nuestras penas, nuestros problemas perderían importancia.
Todos los cambios, aun los más ansiados, llevan consigo cierta melancolía.
Un buen retrato es una biografía pintada.
La vejez conduce a una tranquilidad indiferente que asegura la paz interior y exterior.
No perdamos nada del pasado. Sólo con el pasado se forma el porvenir.
El cristianismo ha hecho mucho por el amor convirtiéndolo en pecado.
La razón es lo que más asusta en un loco.
Cuando se ve una cosa bella, se quiere poseerla. Es una inclinación natural que las leyes han previsto.
Nunca se da tanto como cuando se dan esperanzas.
El futuro está oculto detrás de los hombres que lo hacen.