Frases célebres de Concepción Arenal

(1820-1893) Escritora y socióloga española.

Todo poder cae a impulsos del mal que ha hecho. Cada falta que ha cometido se convierte, tarde o temprano, en un ariete que contribuye a derribarlo.

La pasión para el hombre es un torrente; para la mujer, un abismo.

¿Los pobres serían lo que son, si nosotros fuéramos lo que debiéramos ser?

El pobre se arruina en el momento en que deja de ser sobrio.