Todo hombre paga su grandeza con muchas pequeñeces, su victoria con muchas derrotas, su riqueza con múltiples quiebras.
(1881-1956) Escritor italiano.
Todo hombre paga su grandeza con muchas pequeñeces, su victoria con muchas derrotas, su riqueza con múltiples quiebras.
El amor es como el fuego, que si no se comunica se apaga.
Todo hombre no vive más que por lo que espera.
Hay quien tiene el deseo de amar, pero no la capacidad de amar.
El dinero, que ha hecho morir a tantos cuerpos, hace morir todos los días a miles de almas.
El destino no reina sin la complicidad secreta del instinto y de la voluntad.
Si un hombre cualquiera, incluso vulgar, supiera narrar su propia vida, escribiría una de las más grandes novelas que jamás se haya escrito.
Si es cierto que en cada amigo hay un enemigo potencial. ¿Por qué no puede ser que cada enemigo oculte un amigo que espera su hora?
Quiero saberlo todo. Y siempre me encuentro como antes, triste como la vida y resignado como la sabiduría.
Cuando era joven leía casi siempre para aprender; hoy, a veces, leo para olvidar.