El amor es como el vino, y como el vino también, a unos reconforta y a otros destroza.
(1881-1942) Escritor austriaco.
El amor es como el vino, y como el vino también, a unos reconforta y a otros destroza.
Aquellos que anuncian que luchan en favor de Dios son siempre los hombres menos pacíficos de la Tierra. Como creen percibir mensajes celestiales, tienen sordos los oídos para toda palabra de humanidad.
No basta con pensar en la muerte, sino que se debe tenerla siempre delante. Entonces la vida se hace más solemne, más importante, más fecunda y alegre.
Primera muestra de una auténtica vocación política lo es, en todo tiempo, que un hombre renuncie desde el principio a exigir aquello que es inalcanzable para él.
La vejez no significa nada más que dejar de sufrir por el pasado.