El amor es una bellísima flor, pero hay que tener el coraje de ir a recogerla al borde de un precipicio.
(1783-1842) Escritor francés.
El amor es una bellísima flor, pero hay que tener el coraje de ir a recogerla al borde de un precipicio.
Llamamos bello a aquello que es elogiado por el periódico y que produce mucho dinero.
El arte de amar se reduce a decir exactamente lo que el grado de embriaguez del momento requiera.