Gran parte de la bondad consiste en querer ser bueno.
Gran parte de la bondad consiste en querer ser bueno.
Los monos son demasiado buenos para que el hombre pueda descender de ellos.
El bien es lento porque va cuesta arriba. El mal es rápido porque va cuesta abajo.
El que se ocupa demasiado en hacer el bien no tiene tiempo de ser bueno.
Si el hombre procurase ser tan bueno como procura parecerlo, conseguiría su objetivo.
Bien están los buenos pensamientos, pero resultan tan livianos como burbuja de jabón, si no los sigue el esfuerzo para concretarlos en acción.
Nadie puede hacer el bien en un espacio de su vida, mientras hace daño en otro. La vida es un todo indivisible.
No hay alma, por poco noble que sea, que permanezca tan aferrada a los objetos de los sentidos que, a veces, no se aparte de ellos para desear un bien mayor.
Si haces bien para que te lo agradezcan, mercader eres, no bienhechor; codicioso, no caritativo.
No puedo desear que ganen los buenos, ya que ignoro quienes son.