Cuando soy buena, soy buena; cuando soy mala, soy mucho mejor.
Cuando soy buena, soy buena; cuando soy mala, soy mucho mejor.
Ser bueno solamente consigo mismo es ser bueno para nada.
Bueno es dar cuando nos piden; pero mejor es dar sin que nos pidan, como buenos entendedores.
Muchos son los buenos, si se da crédito a los testigos; pocos, si se toma declaración a su conciencia.
Todo acto de bondad es una demostración de poderío.
Dijo Platón que los buenos son los que se contentan con soñar aquello que los malos hacen realidad.
Buscando el bien de nuestros semejantes, encontramos el nuestro.