Jamás hallé compañera más sociable que la soledad.
Jamás hallé compañera más sociable que la soledad.
Más de uno le debe el éxito a su primera esposa, y su segunda esposa a su éxito.
No hay mayor peso para un ser humano que un gran potencial.
Unidos, nos mantendremos en pie; divididos, nos caeremos.
Me apoderaré del destino agarrándolo por el cuello. No me dominará.
Nada más fácil que hacerse aplaudir por la canalla.
Yo soy el dueño de mi destino; yo soy el capitán de mi alma.
El infierno está todo en esta palabra: soledad.
Con veinte años todos tienen el rostro que Dios les ha dado; con cuarenta el rostro que les ha dado la vida y con sesenta el que se merecen.
Si no puedes avanzar una pulgada, retrocede un pie.