Los deseos son como los peldaños de una escalera, que cuanto más subes, tanto menos contento te hallas.
(1848-1913) Escritor y poeta italiano.
Los deseos son como los peldaños de una escalera, que cuanto más subes, tanto menos contento te hallas.
Para hacer política justa y sana no basta conocer los hombres; es necesario también amarlos.
Si no tienes la libertad interior, ¿qué otra libertad esperas poder tener?
La existencia es un viaje en el que no existen los caminos llanos: todo son subidas o bajadas.
La religión debería servir más para dar ánimos a los buenos que para aterrorizar a los malos.
La violencia no es sino una expresión del miedo.
La vida es un negocio en el que no se obtiene una ganancia que no vaya acompañada de una pérdida.
La política es demasiado a menudo el arte de traicionar los intereses reales y legítimos, y de crear otros imaginarios e injustos.
El hombre malo puede decantarse a veces hacia el lado de la razón; pero le resulta casi imposible no hacer cuanto conviene para inclinarse a la maldad.
El saber y la razón hablan; la ignorancia y el error gritan.