Se puede confiar en las malas personas, nunca cambian.
Se puede confiar en las malas personas, nunca cambian.
Aunque estés solo, no debes decir ni hacer nada malo. Aprende a avergonzarte más ante ti que ante los demás.
El mal es árbol que crece y que cortado retoña.
El mayor número de los males que sufre el hombre proviene del hombre mismo.
El recuerdo del mal pasado es alegre.
La omisión del bien no es menos reprensible que la comisión del mal.
Acusar a la maldad de los tiempos es excusarnos a nosotros mismos.
El número de malhechores no autoriza el crimen.
Jamás es excusable ser malvado, pero hay cierto mérito en saber que uno lo es.
La creencia en algún tipo de maldad sobrenatural no es necesaria. Los hombres por sí solos ya son capaces de cualquier maldad.