Nada se puede aceptar de un malvado, so pena de envilecerse.
Nada se puede aceptar de un malvado, so pena de envilecerse.
Nadie se hizo perverso súbitamente.
Cuando tengo que elegir entre dos males, siempre prefiero aquel que no he probado.
El diablo es optimista si cree que puede hacer más malo al hombre.
El mal no es lo que entra en la boca del hombre, sino lo que sale de ella.
Ningún hombre conoce lo malo que es hasta que no ha tratado de esforzarse por ser bueno. Sólo podrás conocer la fuerza de un vientotratando de caminar contra él, no dejándote llevar.
No hagáis el mal y no existirá.
Cuando se puede evitar un mal es necedad aceptarlo.
Una mala causa será defendida siempre con malos medios y por hombres malos.
El hombre malo puede decantarse a veces hacia el lado de la razón; pero le resulta casi imposible no hacer cuanto conviene para inclinarse a la maldad.