El mal es vulgar y siempre humano, y duerme en nuestra cama y come en nuestra mesa.
El mal es vulgar y siempre humano, y duerme en nuestra cama y come en nuestra mesa.
Para que triunfe el mal, sólo es necesario que los buenos no hagan nada.
Más celos da a la maldad la virtud que el vicio.
El mal está sólo en tu mente y no en lo externo. La mente pura siempre ve solamente lo bueno en cada cosa, pero la mala se encarga de inventar el mal.