La violencia es el último recurso del incompetente.
La violencia es el último recurso del incompetente.
La tarea que enfrentan los devotos de la no violencia es muy difícil, pero ninguna dificultad puede abatir a los hombres que tienen fe en su misión.
Toda reforma impuesta por la violencia no corregirá nada el mal: el buen juicio no necesita de la violencia.
Los medios violentos nos darán una libertad violenta.
La espiral de la violencia sólo la frena el milagro del perdón.
Quisiera sufrir todas las humillaciones, todas las torturas, el ostracismo absoluto y hasta la muerte, para impedir la violencia.
Si somos arrastrados a Cristo, creemos sin querer; se usa entonces la violencia, no la libertad.
Ojo por ojo y todo el mundo acabará ciego.
La humanidad no puede liberarse de la violencia más que por medio de la no violencia.
La violencia no es sino una expresión del miedo.