Hay que tener cuidado al elegir a los enemigos porque uno termina pareciéndose a ellos.
Hay que tener cuidado al elegir a los enemigos porque uno termina pareciéndose a ellos.
Nunca des explicaciones, tus amigos no las necesitan y tus enemigos no las creerán.
Lo que me preocupa no es que me hayas mentido, sino que, de ahora en adelante, ya no podré creer en ti.
Algunos matrimonios acaban bien, otros duran toda la vida.
Cuando yo era pequeño mi madre me decía: Si te haces soldado llegarás a general, si te haces cura, llegarás a ser Papa. En cambio de todo eso decidí ser pintor y me convertí en Picasso.
Un sueño que sueñas solo es sólo un sueño. Un sueño que sueñas con alguien es una realidad.
Las guerras seguirán mientras el color de la piel siga siendo más importante que el de los ojos.
La hora perfecta de comer es, para el rico cuando tiene ganas, y para el pobre, cuando tiene qué.
De hecho, no recuerdo haber nacido, debió haber ocurrido durante una de mis borracheras.
Si no tenemos miedo de los hombres y buscamos sólo la verdad de Dios, estoy seguro de que todos podremos ser sus mensajeros. En lo que a mi respecta, creo sinceramente que respondo a estas dos condiciones.