Frases célebres de Miscelánea

Fatigas, pero no tantas que a fuerza de muchos golpes hasta el hierro se quebranta.

No hay que tener miedo de la pobreza, ni del destierro, ni de la cárcel, ni de la muerte... De lo que hay que tener miedo es del propio miedo.

Lo único que cura el miedo es el peligro auténtico.

Para el éxito sobra el talento; para la felicidad, ni basta.

La fantasía, aislada de la razón, solo produce monstruos imposibles. Unida a ella, en cambio, es la madre del arte y fuente de sus deseos.