Recogéis a un perro que anda muerto de hambre, lo engordáis y no os morderá. Esa es la diferencia más notable que hay entre un perro y un hombre.
Recogéis a un perro que anda muerto de hambre, lo engordáis y no os morderá. Esa es la diferencia más notable que hay entre un perro y un hombre.
No hay espejo que mejor refleje la imagen del hombre que sus palabras.
Afortunado el hombre que se ríe de sí mismo, ya que nunca le faltará motivo de diversión.
La suerte de las naciones depende de su manera de alimentarse.
Es una ley inexorable en la vida de los sexos, la acción anafrodisíaca de la costumbre.
Quien nos hace reír es un cómico. Quien nos hace pensar y luego reír es un humorista.
Divide las dificultades que examinas en tantas partes como sea posible para su mejor solución.
Lo más profundo del hombre es su piel.
Si nunca se habla de una cosa, es como si no hubiese sucedido.
No deis sólo lo superfluo, dad vuestro corazón. .