El corazón del hombre necesita creer algo, y cree mentiras cuando no encuentra verdades que creer.
El corazón del hombre necesita creer algo, y cree mentiras cuando no encuentra verdades que creer.
Si vas a hacer algo relacionado con el sexo, debería ser cuanto menos genuinamente perverso.
El sexo es lo más divertido que se puede hacer sin reír.
Para saber hablar es preciso saber escuchar.
A veces más vale callar y pasar por tonto, que abrir la boca y demostrarlo.
La palabra se ha dado al hombre para que pueda encubrir su pensamiento.
La manera de hacer es ser.
Por la boca mueren el pez y Oscar Wilde.
El hombre a quien no conmueve el acorde de los sonidos armoniosos, es capaz de toda clase de traiciones, estratagemas y depravaciones.
No hay amor sin instinto sexual. El amor usa de este instinto como de una fuerza brutal, como el bergantín usa el viento.