Muchas veces las cosas no se le dan al que las merece más, sino al que sabe pedirlas con insistencia.
Muchas veces las cosas no se le dan al que las merece más, sino al que sabe pedirlas con insistencia.
Mejor ser un cohete caído que no haber resplandecido nunca.
Una palabra bien elegida puede economizar no sólo cien palabras sino cien pensamientos.
Para prevenidos no hay acasos.
Una creencia no es simplemente una idea que la mente posee, es una idea que posee a la mente.
Yo no me encuentro a mí mismo cuando más me busco. Me encuentro por sorpresa cuando menos lo espero.
Los hombres creen gustosamente aquello que se acomoda a sus deseos.
Creer posible algo es hacerlo cierto.
Si los hombres han nacido con dos ojos, dos orejas y una sola lengua es porque se debe escuchar y mirar dos veces antes de hablar.
No hay mejor predicador que la hormiga, que no dice nada.