Hay mucha gente que no cree en nada, pero que tiene miedo de todo.
(1813-1863) Poeta y dramaturgo alemán.
Hay mucha gente que no cree en nada, pero que tiene miedo de todo.
Las gentes virtuosas desacreditan la virtud.
Nuestras virtudes son, a menudo, hijas bastardas de nuestros vicios.
Hay velas que lo alumbran todo, menos su propio candelabro.
A menudo se echa en cara a la juventud el creer que el mundo comienza con ella. Cierto, pero la vejez cree aún más a menudo que el mundo acaba con ella. ¿Qué es peor?
A más de uno que dice que la vida es breve le parece el día demasiado largo.
Creer posible algo es hacerlo cierto.
Un prisionero es un predicador de libertad.
Debemos obrar, no para ir contra el destino, sino para ir delante de él.
Las coronas de laurel son arrebatadas por un soplo de brisa; contra las coronas de espinas, nada puede la tempestad.