Si vivir sólo es soñar, hagamos el bien soñado.
Si vivir sólo es soñar, hagamos el bien soñado.
No me preocupa la muerte,me disolveré en la nada.
Los seres humanos no nacen para siempre el día en que sus madres los alumbran, sino que la vida los obliga a parirse a sí mismos una y otra vez.
Tanta prisa tenemos por hacer, escribir y dejar oír nuestra voz en el silencio de la eternidad, que olvidamos lo único realmente importante: vivir.
Más vale una palabra a tiempo que cien a destiempo.
El arte de vivir consiste en conseguir que hasta los sepultureros lamenten tu muerte.
Cada cual es como Dios le ha hecho, pero llega a ser como él mismo se hace.
Yo no tengo la culpa de que la vida se nutra de la virtud y del pecado, de lo hermoso y de lo feo.
Hablamos muy poco, excepto cuando la vanidad nos hace hablar.
La muerte es algo tan tremendamente airado, que sólo la desnudez, la elemental desnudez, puede escindirla del ridículo.