Se puede tener por compañera la fantasía, pero se debe tener como guía a la razón.
Se puede tener por compañera la fantasía, pero se debe tener como guía a la razón.
El hombre que escucha la razón está perdido. La razón esclaviza a todos los que no son bastante fuertes para dominarla.
La razón es un sol severo: ilumina pero ciega.
La razón se compone de verdades que hay que decir y verdades que hay que callar.
Todo nuestro conocimiento arranca del sentido, pasa al entendimiento y termina en la razón.
Todo cuanto hemos entendido, reflexionado y comparado está dispuesto para servir a la razón.
No hay nada repartido de modo más equitativo que la razón: todo el mundo está convencido de tener suficiente.
El ruido de las carcajadas pasa. La fuerza de los razonamientos queda.
A la mayoría de las personas prefiero darles la razón rápidamente antes que escucharlas.
Como la vista es al cuerpo, la razón es al espíritu.