La verdad levanta tormentas contra sí que desparraman su semilla a los cuatro vientos.
La verdad levanta tormentas contra sí que desparraman su semilla a los cuatro vientos.
El estudioso es el que lleva a los demás a lo que él ha comprendido: la verdad.
Hay que tener el valor de decir la verdad, sobre todo cuando se habla de la verdad.
La verdad de ninguna cosa tiene vergüenza sino de estar escondida.
La verdad al cien por ciento es tan rara como el alcohol al cien por ciento.
No poseemos la verdad ni el bien nada más que en parte y mezclados con la falsedad y con el mal.
Sólo la mano que borra puede escribir la verdad.
Verdad es lo que la mayoría ve como verdad, pero la mayoría también puede cambiar de opinión a lo largo de la historia.
Se puede pecar contra la verdad lo mismo por omisiones calculadas como por informaciones inexactas.
Si tuviese mi mano cerrada llena de verdades, me guardaría muy bien de abrirla.