La vida nos enseña que no podemos ser felices sino al precio de cierta ignorancia.
La vida nos enseña que no podemos ser felices sino al precio de cierta ignorancia.
Lo horrible de este mundo es que buscamos con el mismo ardor el hacernos felices y el impedir que los demás lo sean.
El verdadero secreto de la felicidad consiste en exigir mucho de sí mismo y muy poco de los otros.
Ser estúpido, egoísta y estar bien de salud, he aquí las tres condiciones que se requieren para ser feliz. Pero si os falta la primera, estáis perdidos.
La felicidad no es cosa fácilmente digerible; es, más bien, muy indigesta.
La manera de conseguir la felicidad es haciendo felices a los demás.
Cualquier hombre puede llegar a ser feliz con una mujer, con tal de que no la ame
No tenemos más derecho a consumir felicidad sin producirla, que a consumir riqueza sin producirla.
Felicidad no es hacer lo que uno quiere sino querer lo que uno hace.
Hay momentos en los que todo va bien: no te asustes, no duran.