El amor es más bien el dios de las sensaciones que el dios de los sentimientos.
El amor es más bien el dios de las sensaciones que el dios de los sentimientos.
El amor aborrece todo lo que no es amor.
No existe la felicidad. A lo largo de la vida hay briznas de dicha que se deshacen como pompas de jabón.
Esperar una felicidad demasiado grande es un obstáculo para la felicidad.
La felicidad radica, ante todo, en la salud.
Es al separarse cuando se siente y se comprende la fuerza con que se ama.
La suprema felicidad de la vida es saber que eres amado por ti mismo o, más exactamente, a pesar de ti mismo.
No escuches a los amigos cuando el amigo interior dice: ¡Haz esto!
En asuntos de amor los locos son los que tienen más experiencia. De amor no preguntes nunca a los cuerdos; los cuerdos aman cuerdamente, que es como no haber amado nunca.
Nunca se tiene la libertad de amar o de dejar de amar.