Sin esperanza se encuentra lo inesperado.
Sin esperanza se encuentra lo inesperado.
Nada debe turbar la ecuanimidad del ánimo; hasta nuestra pasión, hasta nuestros arrebatos deben ser medidos y ponderados.
Vivimos en el mundo cuando amamos. Sólo una vida vivida para los demás merece la pena ser vivida.
No acometas obra alguna con la furia de la pasión: equivale a hacerse a la mar en plena borrasca.
Desciende a las profundidades de ti mismo, y logra ver tu alma buena. La felicidad la hace solamente uno mismo con la buena conducta.
Trata de amar al prójimo. Ya me dirás el resultado.
Hay una especie de vergüenza en ser feliz a la vista de ciertas miserias.
Cuán feliz era yo cuando era una infeliz.
Que más mata esperar el bien que tardaque padecer el mal que ya se tiene.
El más peligroso de nuestros consejeros es el amor propio.