La ambición jamás se detiene, ni siquiera en la cima de la grandeza.
(1769-1821) Napoleón Bonaparte. Emperador francés.
La ambición jamás se detiene, ni siquiera en la cima de la grandeza.
Lo imposible es el fantasma de los tímidos y el refugio de los cobardes.
¿Queréis contar a vuestros amigos? Caed en el infortunio.
Es injusto que una generación sea comprometida por la precedente. Hay que encontrar un modo de preservar a las venideras de la avaricia o inhabilidad de las presentes.
La muerte es un ensueño sin ensueños.
En política hay que sanar los males, jamás vengarlos.
El amor es una tontería hecha por dos.
Bien analizada, la libertad política es una fábula imaginada por los Gobiernos para adormecer a sus gobernados.
El más peligroso de nuestros consejeros es el amor propio.
Cuando no se teme a la muerte, se la hace penetrar en las filas enemigas.