Temed el amor de la mujer más que el odio del hombre.
Temed el amor de la mujer más que el odio del hombre.
La buena y verdadera amistad no debe ser sospechosa en nada.
La verdad es que amamos la vida, no porque estemos acostumbrados a ella, sino porque estamos acostumbrados al amor.
No eres ambicioso: te contentas con ser feliz.
La felicidad es una cosa monstruosa. Quienes la buscan encuentran su castigo.
Mi felicidad consiste en que sé apreciar lo que tengo y no deseo con exceso lo que no tengo.
El amor es como Don Quijote: cuando recobra el juicio es que esta para morir.
Un amigo es una imagen que tienes de ti mismo.
El amor es un verdadero acceso de fiebre, con la diferencia de que ésta comienza con frío y termina con ardor, mientras que el amor sigue el camino contrario.
Al amor no se le dictan leyes.