Los lazos de la amistad son más estrechos que los de la sangre y la familia.
Los lazos de la amistad son más estrechos que los de la sangre y la familia.
Tratemos de ver con el corazón.
Un hombre ha de mantener su amistad en continua reparación.
Se puede amar sin sufrir cuando se ama sin enrojecer.
La vida nos enseña que no podemos ser felices sino al precio de cierta ignorancia.
Lo horrible de este mundo es que buscamos con el mismo ardor el hacernos felices y el impedir que los demás lo sean.
El verdadero secreto de la felicidad consiste en exigir mucho de sí mismo y muy poco de los otros.
Siempre hay alguien que besa y otro que se limita a permitir el beso.
Esta sociedad nos da facilidades para hacer el amor, pero no para enamorarnos.
El amor es un ardiente olvido de todo.