Las democracias observan más cuidadosamente las manos que las mentes de quiénes las gobiernan.
Las democracias observan más cuidadosamente las manos que las mentes de quiénes las gobiernan.
Creo que en la política ya sé diferenciar entre los pecados de los hombres y la limpieza de las ideas.
Las democracias suelen ser más tranquilas y están menos expuestas a la sedición que el régimen gobernado por una estirpe de nobles.
La democracia tiene por lo menos un mérito, y es que un miembro del Parlamento no puede ser más incompetente que aquellos que le han votado.
Los resultados de los cambios políticos rara vez son aquellos que sus amigos esperan o que sus enemigos temen.
Hasta en las democracias más puras, como los Estados Unidos y Suiza una minoría privilegiada detenta el poder contra la mayoría esclavizada.
La política no es ninguna ciencia, sino un arte.
Todos los males de la democracia pueden curarse con más democracia.
Del mismo modo que no sería un esclavo, tampoco sería un amo. Esto expresa mi idea de la democracia.
Las convicciones políticas son como la virginidad: una vez perdidas, no vuelven a recobrarse.