El hombre, en su orgullo, creó a Dios a su imagen y semejanza.
El hombre, en su orgullo, creó a Dios a su imagen y semejanza.
Dios es el gran silencio del infinito. El mundo entero habla de Él y para Él. Nada de lo que se diga lo representa tan bien como su silencio y su calma eterna.
Dios ha muerto. Parece que lo mataron los hombres.
Dios es la evidencia invisible.
Dios, que es acto puro y no tiene nada de potencialidad, tiene un poder activo infinito sobre las demás cosas.
Cuando todos te abandonan, Dios se queda contigo.
La Iglesia es la caricia del amor de Dios al mundo.
Lo terrible en cuanto a Dios, es que no se sabe nunca si es un truco del diablo.
La vocación del cristiano es la santidad, en todo momento de la vida. En la primavera de la juventud, en la plenitud del verano de la edad madura, y después también en el otoño y en el invierno de la vejez, y por último, en la hora de la muerte.
No hay poder que no venga de Dios.