Hay más religión en la ciencia del hombre que ciencia en su religión.
Hay más religión en la ciencia del hombre que ciencia en su religión.
La plegaria es la primera y la última lección para aprender el noble y bravío arte de sacrificar el ser en los variados senderos de la vida.
El desconocimiento propio genera soberbia; pero el desconocimiento de Dios genera desesperación.
Dios me perdonará: es su oficio.
No he logrado nada solo. Millones de personas en todo el mundo ansiaban la paz. Por eso digo que no hay que minusvalorar el poder de la oración.
El Cristianismo, no sólo es capaz de inferir las verdades lógicas, sino qué, cuando sobreviene el absurdo, sabe acertar -digámoslo así- las verdades ilógicas.
La religión mal entendida es una fiebre que puede terminar en delirio.
La oración es el encuentro de la sed de Dios y de la sed del hombre.
La religión esta en el corazón, no en las rodillas.
A una persona naturalmente confiada le lleva bastante tiempo reconciliarse con la idea de que, después de todo, Dios no lo ayudará.