Proverbios

Recorre a menudo la senda que lleva al huerto de tu amigo, no sea que la maleza te impida ver el camino.

Gobierna tu casa y sabrás cuánto cuesta la leña y el arroz; cría a tus hijos, y sabrás cuánto debes a tus padres.

El trabajo del pensamiento se parece a la perforación de un pozo: el agua es turbia al principio, mas luego se clarifica.