Proverbios

El sabio puede sentarse en un hormiguero, pero sólo el necio se queda sentado en él.

Antes de poner en duda el buen juicio de tu mujer, fíjate con quien se ha casado ella.

Quien no comprende una mirada tampoco comprenderá una larga explicación.

La paciencia es un árbol de raíz amarga pero de frutos muy dulces.

La primera vez que me engañes, será culpa tuya; la segunda vez, la culpa será mía.

Un libro abierto es un cerebro que habla; cerrado un amigo que espera; olvidado, un alma que perdona; destruido, un corazón que llora.