El hombre no vive de otra cosa que de religión o de ilusiones.
(1798-1837) Poeta y erudito italiano.
El hombre no vive de otra cosa que de religión o de ilusiones.
La vejez es mala porque priva al hombre de todos los placeres dejándole los apetitos.
¡Ay, amor! ¡Qué mal me gobernaste! ¿Por qué un sentimiento tan dulce me trae tanto dolor, tanto deseo?
La felicidad está en la ignorancia de la verdad.
Cada uno es tan infeliz como cree.