Ningún hombre debería escribir a no ser que estuviese convencido de que él está en posesión de la verdad y otro hombre está en el error.
(1874-1936) Escritor británico.
Ningún hombre debería escribir a no ser que estuviese convencido de que él está en posesión de la verdad y otro hombre está en el error.
Un joven puede guardarse del vicio pensando continuamente en la enfermedad. Puede guardarse de él pensando continuamente en la Virgen María. Podréis discutirme cuál de los dos métodos es más razonable, o hasta cuál es el más eficaz. Pero no puede haber discusión ninguna sobre cual es el más sano.
Las mujeres son siempre autoritarias: siempre están por encima o por debajo; por eso el matrimonio viene a ser una suerte de poético balancín.
La afirmación de que los mansos poseerán la tierra está muy lejos de ser una afirmación mansa.
El Cristianismo, no sólo es capaz de inferir las verdades lógicas, sino qué, cuando sobreviene el absurdo, sabe acertar -digámoslo así- las verdades ilógicas.
En el mundo moderno, la libertad es lo contrario de la realidad; pero es sin embargo su ideal.
Lo más increible de los milagros es que ocurren.
Dios crea cada margarita separadamente, pero nunca se cansa de crearlas. Puede ser que Él tenga el apetito eterno de la infancia. Porque nosotros hemos pecado y envejecemos, pero nuestro Padre es más joven que nosotros.
Lo que se llama un vestido atrevido no es más que un vestido un poco más convencional que los demás.
Democracia significa gobierno por los que no tienen educación, y aristocracia significa gobierno por los mal educados.