La intolerancia puede ser definida aproximadamente como la indignación de los hombres que no tienen opiniones.
(1874-1936) Escritor británico.
La intolerancia puede ser definida aproximadamente como la indignación de los hombres que no tienen opiniones.
La fantasía nunca arrastra a la locura; lo que arrastra a la locura es precisamente la razón. Los poetas no se vuelven locos, pero sí los jugadores de ajedrez.
Hay algo que da esplendor a cuanto existe, y es la ilusión de encontrar algo a la vuelta de la esquina.
No tiene importancia que maldigamos al vecino, siempre que no nos admiremos a nosotros mismos.
Las verdades se convierten en dogmas desde el momento en que comienzan a ser discutidas.
La habilidad moderna no consiste en esconder la emoción, sino en afectarla.
Mientras las cosas son realmente esperanzadoras, la esperanza es un nuevo halago vulgar: sólo cuando todo es desesperado la esperanza empieza a ser completamente una fuerza.