Frases célebres de Jacinto Benavente

(1866-1954) Dramaturgo español.

No hay ninguna lectura peligrosa. El mal no entra nunca por la inteligencia cuando el corazón está sano.

Algunos escritores aumentan el número de lectores; otros sólo aumentan el número de libros.

Creedlo, para hacernos amar no debemos preguntar nunca a quien nos ama: ¿Eres feliz?, sino decirle siempre: ¡Qué feliz soy!

Lo peor que hacen los malos es obligarnos a dudar de los buenos.

Al amor lo pintan ciego y con alas. Ciego para no ver los obstáculos y con alas para salvarlos.

El amor es como el fuego; suelen ver antes el humo los que están fuera, que las llamas los que están dentro.

Si la pasión, si la locura no pasaran alguna vez por las almas… ¿Qué valdría la vida?

Eso de que el dinero no da la felicidad son voces que hacen correr los ricos para que no los envidien demasiado los pobres.

No hay sentimiento que valga; el amor es una ocupación como otra cualquiera.