La Iglesia es la caricia del amor de Dios al mundo.
(1920-2005) Papa de la iglesia católica.
La Iglesia es la caricia del amor de Dios al mundo.
La vocación del cristiano es la santidad, en todo momento de la vida. En la primavera de la juventud, en la plenitud del verano de la edad madura, y después también en el otoño y en el invierno de la vejez, y por último, en la hora de la muerte.
La libertad de buscar y decir la verdad es un elemento esencial de la comunicación humana, no sólo en relación con los hechos y la información, sino también y especialmente sobre la naturaleza y destino de la persona humana, respecto a la sociedad y el bien común, respecto a nuestra relación con Dios.
Si nos alejamos de Dios, ¿quién nos garantiza que un día un poder humano no reivindique de nuevo el derecho a decidir qué vida humana vale y cuál no vale?
La peor prisión es un corazón cerrado.
Dios no es un ser indiferente o lejano, por lo que no estamos abandonados a nosotros mismos.
La violencia jamás resuelve los conflictos, ni siquiera disminuye sus consecuencias dramáticas.