Al deseo, acompañado de la idea de satisfacerse, se le denomina esperanza; despojado de tal idea, desesperación.
(1588-1679) Filósofo y tratadista político inglés.
Al deseo, acompañado de la idea de satisfacerse, se le denomina esperanza; despojado de tal idea, desesperación.
El hombre es un lobo para el hombre.
Cuando dos hombres desean la misma cosa que no puede gozar juntos se convierten en enemigos.
Una democracia no es en realidad más que una aristocracia de oradores, interrumpida a veces por la monarquía temporal de un orador.
Un hombre libre es aquel que, teniendo fuerza y talento para hacer una cosa, no encuentra trabas a su voluntad.
De la igualdad de habilidades surge la igualdad de esperanzas en el logro de nuestros fines.