Al final, no os preguntarán qué habéis sabido, sino qué habéis hecho.
Al final, no os preguntarán qué habéis sabido, sino qué habéis hecho.
Más veces descubrimos nuestra sabiduría con nuestros disparates que con nuestra ilustración.
La sabiduría nos llega cuando ya no nos sirve de nada.
La virtud tiene en sí todas las cosas; y todas le faltan a quien no la tiene.
El signo más cierto de la sabiduría es la serenidad constante.
La hermosura es una tiranía de corta duración.
La belleza, como el dolor, hace sufrir.
Si el hombre procurase ser tan bueno como procura parecerlo, conseguiría su objetivo.
Asume una virtud si no la tienes
La verdadera sabiduría está en reconocer la propia ignorancia.