El deseo de agradar es al espíritu lo que el adorno a la belleza.
El deseo de agradar es al espíritu lo que el adorno a la belleza.
El bien es lento porque va cuesta arriba. El mal es rápido porque va cuesta abajo.
La belleza del fruto está en proporción del tiempo que transcurre entre la semilla y la recolección.
La virtud no teme a la luz, antes desea venir siempre a ella; por es hija de ella, y criada para resplandecer y ser vista.
Si quieres ser sabio, aprende a interrogar razonablemente, a escuchar con atención, a responder serenamente y a callar cuando no tengas nada que decir.
El lenguaje artificioso y la conducta aduladora rara vez acompañan a la virtud.
La sabiduría es hija de la experiencia.
Los antiguos llamaron belleza al florecimiento de la virtud.
Es usted la mujer más bella que he visto en mi vida, lo cual no dice mucho en su favor.
Todo hombre, por naturaleza, desea saber.