Lo bello es superior a lo sublime, porque es permanente y no sacia, mientras que lo sublime es relativo, pasajero y violento.
Lo bello es superior a lo sublime, porque es permanente y no sacia, mientras que lo sublime es relativo, pasajero y violento.
Lo bueno necesita aportar pruebas; lo bello, no.
Un hombre no es más que lo que sabe.
La primera virtud es frenar la lengua, y es casi un dios quien teniendo razón sabe callarse.
Para saber algo, no basta con haberlo aprendido.
Tú verás que los males de los hombres son fruto de su elección; y que la fuente del bien la buscan lejos, cuando la llevan dentro de su corazón.
Gran parte de la bondad consiste en querer ser bueno.
Los que saben mucho se admiran de pocas cosas, y los que no saben nada se admiran de todo.
Mira dos veces para ver lo justo. No mires más que una vez para ver lo bello.
Los monos son demasiado buenos para que el hombre pueda descender de ellos.