Ningún hombre sabio quiso nunca ser joven.
Ningún hombre sabio quiso nunca ser joven.
Es mejor saber después de haber pensado y discutido que aceptar los saberes que nadie discute para no tener que pensar.
El temor empieza toda sabiduría, y quien no tiene temor, no puede saber.
Para mí, la belleza es la maravilla de las maravillas. Sólo los superficiales no juzgan por las apariencias. El verdadero misterio del mundo es lo visible, no lo invisible.
Debe uno ser pobre para conocer el lujo de dar.
Querer llegar a ser bueno es gran parte de la bondad.
Hay que estudiar mucho para saber poco.
Los pecados escriben la historia, el bien es silencioso.
En una bandada de blancas palomas, un cuervo negro añade más belleza incluso que el candor de un cisne.
El oro puede hacer mucho, pero la belleza más.