Recuerda que eres tan bueno como lo mejor que hayas hecho en tu vida.
Recuerda que eres tan bueno como lo mejor que hayas hecho en tu vida.
El sabio no enseña con palabras, sino con actos.
La belleza, para ser agradable, debe ser ignorada.
La sabiduría consiste en saber cuál es el siguiente paso; la virtud, en llevarlo a cabo.
El más sabio es quien siéndolo ignora que lo es.
La belleza es un estado de ánimo.
Todos desean saber, pero pocos pagar el trabajo que vale.
Una virtud simulada es una impiedad duplicada: a la malicia une la falsedad.
Solamente haciendo el bien se puede realmente ser feliz.
Las almas bellas son las únicas que saben todo lo que hay de grande en la bondad.