En el mundo común de los hechos, los malos no son castigados y los buenos recompensados. El éxito se lo llevan los fuertes y el fracaso los débiles.
En el mundo común de los hechos, los malos no son castigados y los buenos recompensados. El éxito se lo llevan los fuertes y el fracaso los débiles.
En general, no nos basta con tener éxito; los demás deben fracasar.
Míseros mortales que, semejantes a las hojas, ya se hallan florecientes y vigorosos comiendo los frutos de la tierra, ya se quedan exánimes y mueren.
La soledad es muy hermosa... cuando se tiene alguien a quien decírselo.
Lo que el cielo tiene ordenado que suceda, no hay diligencia ni sabiduría humana que lo pueda prevenir.
Siempre se ha creído que existe algo que se llama destino, pero siempre se ha creído también que hay otra cosa que se llama albedrío. Lo que califica al hombre es el equilibrio de esa contradicción.
El éxito es aprender a ir de fracaso en fracaso sin desesperarse.
Los espíritus vulgares no tienen destino.
El hombre crece cuando se arrodilla.
El lujo está siempre en proporción con el desnivel de las fortunas.