Frases célebres de Miscelánea

No creo en la casualidad ni en la necesidad; mi voluntad es el destino.

La teología es el pensamiento aplicado a la religión; y los que prefieren una religión sin pensamiento no tienen por qué desdeñar a los que tienen gustos más racionalistas.

Que cada cual siga su inclinación, pues las inclinaciones suelen ser rayas o vías trazadas por un dedo muy alto, y nadie, por mucho que sepa sabe más que el destino.

La mayoría de veces el éxito depende de saber cuánto se ha de tardar en lograrlo.

Saben realmente vivir aquellos que se comparan fundamentalmente con gente que les va peor que a ellos.

Nadie es más solitario que aquél que nunca ha recibido una carta.