Siembra un acto y cosecharás un hábito. Siembra un hábito y cosecharás un carácter. Siembra un carácter y cosecharás un destino.
Siembra un acto y cosecharás un hábito. Siembra un hábito y cosecharás un carácter. Siembra un carácter y cosecharás un destino.
Luchar contra nuestro destino sería un combate como el del manojo de espigas que quisiera resistirse a la hoz.
El público siente en masa y reunido de una manera muy distinta que cada uno de sus individuos en particular.
La gente que escribe libros, rara vez son intelectuales. Los intelectuales son gente que hablan sobre los libros que han escrito otros.
Caminante no hay camino, se hace camino al andar.
El mareo es al espacio lo que la impaciencia al tiempo.
Aspirar es privilegio de mujer.
Lo oscuro acabamos viéndolo; lo completamente claro lleva más tiempo.
El hombre sano no tortura a otros, por lo general es el torturado el que se convierte en torturador.
Un joven puede guardarse del vicio pensando continuamente en la enfermedad. Puede guardarse de él pensando continuamente en la Virgen María. Podréis discutirme cuál de los dos métodos es más razonable, o hasta cuál es el más eficaz. Pero no puede haber discusión ninguna sobre cual es el más sano.