Los mismos cueros tenemos todos los mortales al nacer y sin embargo, cuando vamos creciendo, el destino se complace en variarnos como si fuésemos de cera.
Los mismos cueros tenemos todos los mortales al nacer y sin embargo, cuando vamos creciendo, el destino se complace en variarnos como si fuésemos de cera.
Estoy solo y no hay nadie en el espejo.
Para obtener éxito en el mundo, hay que parecer loco y ser sabio.
Un hombre no es otra cosa que lo que hace de sí mismo.
Ten más de lo que muestras; habla menos de lo que sabes.
Perderlo todo es ganarlo todo, porque no se posee eternamente más que lo que se ha perdido.
¡Actúa en vez de suplicar. Sacrifícate sin esperanza de gloria ni recompensa! Si quieres conocer los milagros, hazlos tú antes. Sólo así podrá cumplirse tu peculiar destino.
La ausencia de prueba no es prueba de ausencia.
La cosa más difícil es conocernos a nosotros mismos; la más fácil es hablar mal de los demás.
Las personas no son recordadas por el número de veces que fracasan, sino por el número de veces que tienen éxito.