La vida es un aprendizaje de renunciamiento progresivo, de continua limitación de nuestras pretensiones, de nuestras esperanzas, de nuestra fuerza, de nuestra libertad.
La vida es un aprendizaje de renunciamiento progresivo, de continua limitación de nuestras pretensiones, de nuestras esperanzas, de nuestra fuerza, de nuestra libertad.
Entre la vida y yo hay un cristal tenue. Por más claramente que vea y comprenda la vida, no puedo tocarla.
La vida es como un cuento relatado por un idiota; un cuento lleno de palabrería y frenesí, que no tiene ningún sentido.
No siento el menor deseo de jugar en un mundo en el que todos hacen trampa.
La vida es la constante sorpresa de saber que existo.
La vida interior necesita una casa confortable y una buena cocina.
¡Ojalá vivas todos los días de tu vida!
No podemos arrancar una página del libro de nuestra vida, pero podemos tirar todo el libro al fuego.
Los hombres no viven juntos porque sí, sino para acometer juntos grandes empresas.
Entre la fe y la incredulidad, un soplo. Entre la certeza y la duda, un soplo. Entre la certeza y la duda, un soplo. Alégrate en este soplo presente donde vives, pues la vida misma está en el soplo que pasa.