A veces más vale callar y pasar por tonto, que abrir la boca y demostrarlo.
A veces más vale callar y pasar por tonto, que abrir la boca y demostrarlo.
La vida es como la música, debe componerse con el oído, el sentimiento y el instinto, no mediante reglas.
La palabra se ha dado al hombre para que pueda encubrir su pensamiento.
La manera de hacer es ser.
¿Qué sabe el pez del agua donde nada toda su vida?.
Por la boca mueren el pez y Oscar Wilde.
El hombre a quien no conmueve el acorde de los sonidos armoniosos, es capaz de toda clase de traiciones, estratagemas y depravaciones.
El hombre no posee el poder de crear vida. No posee tampoco, por consiguiente, el derecho a destruirla.
A la muerte se le toma de frente con valor y después se le invita a una copa.
Lo mejor de la vida es el pasado, el presente y el futuro.